CANDIDATURAS INDEPENDIENTES

CANDIDATURAS INDEPENDIENTES

Por: Gerardo Viloria Varela | Ejercicio del Poder

Aunque en muchos países del orbe el acceso al poder representativo sólo puede conseguirse a través de un sistema de partidos, esta condición clausura la posibilidad de la existencia de candidaturas independientes.

Sin embargo, en México, tal figura jurídica-política se insertó en las leyes electorales federales de los años de 1911, 1916 y 1918.

No obstante, ésta legitimación desapareció por un largo periodo dentro de nuestro sistema forense.

Es a través de la denominada reforma política del año 2012, cuando el 9 de agosto se incorporó en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el derecho de los ciudadanos a ser registrados como candidatos independientes.

Congreso México

Congreso México

Con la finalidad de incluir las candidaturas independientes, tanto para el Distrito Federal como para los Estados de la República, el 18 de septiembre de 2013, el Congreso de la Unión aprobó la enmienda a los artículos 116 y 122 constitucionales.

Lo anterior, revela un mayor nivel o grado de progreso democrático ya que se reconoce constitucionalmente el derecho de los ciudadanos a postularse a cargos de elección popular, en los ámbitos federal y local, de manera independiente de los partidos políticos.

A pesar de ello, esas instituciones políticas continúan siendo cardinales en el sistema político-electoral mexicano.

Pero, dado que los partidos políticos ya no son una opción para muchos mexicanos, en el marco de proceso democratizador de México, las candidaturas independientes están llamadas a crear opciones reales para que los ciudadanos puedan influir en el poder político.

Ahora bien, sobre ésta oferta política –desvinculada a filiación partidista- respecto a la cual se deberán pronunciar los electores, para el próximo proceso de elección presidencial de 2018 quedaron registrados ante el Instituto Nacional Electoral (INE), más de 30 candidatos los cuales carecen de perdurabilidad.

Dentro de ellos, sin duda, hay reconocidos ciudadanos, pero, quizá tan sólo cinco, lograrán franquear las barreras impuestas por el INE.

A pesar que, ahora más que nunca las candidaturas independientes son una necesidad en México para generar un escenario político con mayores elementos democráticos, al evitar se fortalezca un sistema cerrado de partidos políticos y que, además, puedan servir de paliativo en contra del ausentismo en las urnas; lo cierto es que hoy, muchas de ellas, son eco de un interés de naturaleza personal, grupal o de poderes fácticos.

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