EU, ¡ARDIDES!

EU, ¡ARDIDES!

Por: Gerardo Viloria Varela | En Voz Alta

En diciembre de 2010, en este mismo espacio, comenté acerca del informe 240473, donde WikiLeaks exhibió la férrea política exterior de la Casa Blanca.

Referí cómo, el entonces embajador de Estados Unidos en nuestro país, CARLOS PASCUAL, cuestionó la labor del Ejército mexicano al informar a Washington que éste no está preparado para realizar labores de patrullaje o para reforzar las operaciones en la lucha contra el narcotráfico, ya que advierte:

“La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) está en la difícil posición de explicar por qué han sido reacios a actuar de manera inteligente y dirigir la operación contra objetivos de alto nivel”.

Carlos Pascual

Carlos Pascual

Crecidamente, el cable destaca la intención del Ejército de establecer un Estado de excepción en algunas zonas; que las instituciones de seguridad de México están en competencia; y que el país “necesita la ayuda de Estados Unidos”.

Al respecto, en comunicación telefónica –en este mes de febrero- el ahora presidente norteamericano DONALD TRUMP, con su par mexicano ENRIQUE PEÑA NIETO, advirtió:

 “Ustedes tienen muchos hombres rudos en México, con los que quizá necesitan ayuda. Nosotros estamos dispuestos a ayudarlos (…) ellos tienen que ser puestos fuera de combate y ustedes no han hecho un buen trabajo”.

Aun cuando se diga que esta charla fue en tono cordial no queda duda sobre la intención original de Washington respecto al envío de sus tropas a México, ya que el secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, el general JOHN F. KELLY, el pasado martes 7, ante un Comité de la Cámara de Representantes de país, puso en claro un plan de asistencia militar diseñado por el Ejército de Estados Unidos y su Departamento de Defensa, con el propósito de coordinar la lucha contra las drogas en territorio mexicano.

En estas tareas, dijo KELLY, el Ejército y las policías mexicanas operaran como “aliadas” y subordinadas a los mandos militares norteamericanos.

KELLY, desea proyectar al siguiente nivel la iniciativa Mérida -activada por el expresidente GEORGE BUSH el 30 de junio del 2008- para que en forma similar al “Plan Colombia”, se autoricen las operaciones militares de Estados Unidos en nuestro territorio.

El Plan Mérida es un tratado internacional de seguridad fijado por los Estados Unidos en acuerdo con México y los países de Centroamérica para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

Cabe mencionar que siendo gobernador de Puebla, RAFAEL MORENO VALLE, se anunció en mayo de 2011, la creación de la Academia Militar de Chachapa.

En la colocación de la primera piedra de ese centro, el director general de Iniciativa Mérida del Departamento norteamericano de Estado, KEITH W. MINES -ex militar con 22 años (en ese entonces) de experiencia en el ejército de EU, quien trabajó en misiones tanto militares como diplomáticas en Granada, Honduras, El Salvador, Israel, Somalia, Haití, Hungría, Afganistán, e Iraq-, destacó que “con la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policial, el país tendrá un instituto de talla internacional…”.

MINES agregó que para la capacitación de los elementos de todo México que se adiestren en dichas instalaciones, se otorgaría apoyo a través del FBI, así como de instructores de las diferentes agencias de Estados Unidos.

El funcionario estadounidense subrayó que con ello se sellaba el compromiso y la aprobación de las secretarías de Relaciones Exteriores, el secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Secretaría de Seguridad Pública.

Igualmente, KEITH W. MINES, mencionó que desde agosto de 2010 se iniciaron las actividades de una oficina binacional de implementación en territorio mexicano, “la cual permite intercambios diarios entre personal técnico de Estados Unidos y México, con el propósito de poner información y programas de transferencias de equipo y de capacitación bajo la Iniciativa Mérida”.

A esto debe agregarse el funcionamiento del programa avanzado del radar E-Trace, que utiliza la tecnología digital para rastrear el origen de las armas confiscadas a los cárteles mexicanos de la droga.

Es relevante anotar que E-Trace es manejando por el Pentágono.

A mayor abundamiento, vale comentar que el 25 de julio de 2012, HILLARY CLINTON conversó telefónicamente con el entonces presidente electo ENRIQUE PEÑA NIETO, para felicitarle y abordar el tema de la seguridad, así como la “responsabilidad compartida”.

El destacado colega periodista del diario Excélsior, LUIS GUTIÉRREZ ESPARZA, en diversas ocasiones ha denunciado los planes para la instalación de diez bases “anticrimen” en México, producto de acuerdos bilaterales con Washington, como una secuela en la ampliación de la colaboración binacional en materia de seguridad de América del Norte.

Luego entonces, los duros cuestionamientos en la lucha contra el narcotráfico que en su época hizo EU al gobierno de FELIPE CALDERON y, hoy, al de ENRIQUE PEÑA NIETO, a través de una supuesta bufonada de TRUMP, dejan de manifiesto que en la Casa Blanca, pretextan recelo de nuestra ayuda gubernamental e impulsan la “colaboración” para impulsar su sueño dorado de ejercer un control absoluto sobre la región.

En consecuencia, desde siempre, los ardides de Washington son desmedidos para ver a sus tropas en México.

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