TEMAS CENTRALES: TRUMP, LA GRAN INCÓGNITA

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Miguel Tirado Rasso | Temas Centrales

Mientras llega la fecha de la toma de posesión de Donald Trump,   como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, el 20 de enero próximo, crece la inquietud sobre qué tanto, este personaje, está decidido a cumplir sus estridentes promesas de campaña, que resultaron ser la mejor arma secreta de convencimiento para los electores que votaron por el candidato políticamente incorrecto, llevándolo hasta una sorprendente victoria.abc_donald_trump_this_week_jt_130811_33x16_1600 Su compromiso con quienes votaron a su favor, supondría una presión a no decepcionarlos y llevarlo a aplicar, al menos, algunas de esas propuestas extremas que estén en el ámbito de su competencia y no requieran la intervención del Congreso, a pesar de las consecuencias. Aunque quizás, este razonamiento corresponda más a quien tenga una formación política, que no es el caso, y de ahí la gran incógnita de lo que se pueda esperar de Mr. Trump, cuyo comportamiento es impredecible y volátil.

Así que, sin saber lo que el futuro nos depara, sólo cabe especular sobre lo que podría suceder y estar preparados en los temas que nos afectan y que, esos sí, los conocemos como son la revisión del Tratado de Libre Comercio, la deportación masiva de migrantes, la persecución, en territorio estadounidense, de nuestros paisanos indocumentados, la construcción del muro, la amenaza a las empresas norteamericanas que inviertan en nuestro país, entre otros.

Ajeno como es a la política y al ejercicio de gobierno, Trump se va a llevar muchas sorpresas y no pocas decepciones al no poder realizar sus planes y proyectos con la facilidad con la que, seguramente, lo hace en sus empresas particulares. Un exitoso empresario, suponiéndolo que lo sea, no necesariamente resulta ser un buen gobernante, como tampoco lo contrario se da por sentado. Y es que, se trata de dos campos de actividad muy distintos y complejos, para los que se requieren especiales vocaciones.

Hasta el momento, el magnate inmobiliario se encuentra en un estado de confort, haciendo anuncios, proponiendo nombramientos, formulando declaraciones, llamando la atención mundial con el peso del poder de presidente electo, pero sin la responsabilidad del cargo y, esto lo ha de estar disfrutando, porque tiene libertad para sus ocurrencias sin que, prácticamente, nadie lo limite ni aquéllas lleguen a tener, todavía, alguna consecuencia.

Ya, cuando asuma el cargo, se dará cuenta de que esa libertad tiene sus límites; que hay que cuidar las palabras por su peso y las consecuencias que puedan tener; que sus dichos tienen más trascendencia de lo deseable y sus decisiones siempre tendrán repercusiones. Entonces tendrá que aterrizar muchas de sus propuestas que en el discurso aparecían viables y convenientes, pero que ya en la práctica no lo son tanto. Y tendrá que escuchar, aunque le cueste trabajo, las opiniones, consejos, recomendaciones y advertencias de aquellos con quienes tenga que gobernar.

Por lo pronto, hay señales de su desdén hacia los políticos por el perfil de los colaboradores que ha propuesto para integrar su equipo de gobierno. En su lógica, el país más poderoso del planeta, debe estar gobernado por empresarios millonarios que, supone él, si han sido exitosos en sus negocios les será fácil serlo en el desempeño de sus cargos públicos. Se dice que estos personajes suman un patrimonio de 14 mil millones de dólares, dato para record guiness.

Habrá que esperar a ver cómo se desarrolla este experimento de gabinete millonario ultra conservador, en el que hay evidente falta de experiencia en administración pública, nula vocación de servicio aunque sí buena aptitud para la riqueza e inevitable conflicto de interés.

Un equipo como vacuna contra cualquier aspiración progresista. En la secretaría de Trabajo queda quien se opone al aumento del salario mínimo, el pago de horas extras y seguro de salud; en Educación, a quien está en contra de la educación pública y promueve la privatización de servicios educativos; en Vivienda, a un crítico de las políticas de protección a minorías; en la Agencia de Protección Ambiental, a quien no cree en el cambio climático; en Comercio, a un severo crítico del TLC, y en la secretaría del Tesoro a un ex banquero de Goldman Sachs, de muy dudosa honorabilidad.

Estos son algunos de los personajes con los que Donald Trump habrá de gobernar al país más poderoso del planeta y enfrentar al mundo. De pronóstico reservado.

Diciembre 15 de 2016

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