APRENDER, ES EL RETO

luis-zamora-calzada-columna-2015APRENDER, ES EL RETO

Luis Zamora Calzada

Se dice que la reforma pone en el centro a la escuela y con referencia a la exposición de motivos de los cambios hechos al artículo 3ro. y 73 Constitucionales, se hace énfasis en el aprendizaje de los alumnos, orientado a la consecución de los fines plasmados en la Carta Magna.

En el mismo documento se dice que hay deficiencia en lo que los autores llaman calidad educativa, asociado a los aprendizajes insuficientes de los estudiantes, que reflejaron en su momento pruebas como PISA, ENLACE, ESCALE entre otros, sin hacer alusión al nivel de razonamiento que pudiera obtenerse de los reactivos que integraban estos instrumentos.

Carta Magna

Carta Magna

Como consecuencia lógica, el centro de la reforma debiera ser que los estudiantes aprendan los contenidos programados en cada nivel educativo, sin embargo el planteamiento de ejecución omite esta parte.

Hoy se estima que en el mundo hay doscientos cincuenta millones de estudiantes que asisten a la escuela, pero no están aprendiendo lo básico, lo que debiera de ocurrir, a pesar de que la escuela está ahí, no está cumpliendo, como ocurre en nuestro país.

Hasta la fecha, la Secretaria de Educación (SEP), no tiene un planteamiento para la revisión de los contenidos que se imparten en la escuela, no se sabe si lo que se programó hace muchos años para enseñar, siga siendo útil e influya en el desarrollo armónico de todas las facultades del ser humano, tal y como lo mandata el segundo párrafo del tercero constitucional.

Así mismo, el tercer párrafo del mismo artículo, establece que el estado garantizará la calidad en la educación obligatoria, de manera que los materiales y métodos educativos, entre otros, garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos, a pesar de ello no hay un indicador que muestre que la instancia responsable de la materia educativa de México, este trabajando al respecto.

Queda claro y se reitera que los Consejos Técnicos Escolares, no aportan elementos tendientes a la revisión de los métodos educativos ─término utilizado en el párrafo constitucional, que se encuentra desfasado─, que en teoría se aplican en el manejo de los contenidos y que se viven en el interior de las aulas, que es en donde se producen parte de los aprendizajes de los estudiantes, no omitiendo mencionar que también aprenden en su casa, en la calle, en su entorno inmediato, de sus vivencias cotidianas, por mencionar algunos.

No existe un catálogo de los problemas reales de la escuela, qué es, cómo se está enseñando y que se está aprendiendo, asuntos en el que la SEP debiera estar ocupada, al ser la parte medular del mandato constitucional.

Fue más fácil señalar que los docentes tienen debilidades en su desempeño y que por ello hay que despedirlos, o que no cumplen con el horario escolar ni con los doscientos días laborables, sin embargo y de manera incomprensible la propia autoridad educativa, otorga permisos para que falten a laborar, asistiendo a eventos diversos ajenos al asunto educativo, esto como razón justificada, se dice.

Esta entrada fue publicada en Columnas, Seguridad y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *