COAHUILA, ÚLTIMO LUGAR EN CREACIÓN DE EMPLEOS Y TORREÓN, EL PRIMERO EN ARSÉNICO EN EL AGUA

COAHUILA, ÚLTIMO LUGAR EN CREACIÓN DE EMPLEOS Y TORREÓN, EL PRIMERO EN ARSÉNICO EN EL AGUA

Ciudadano en Reflexión | Augusto Hugo Peña D. | Columnas

*Rubén Moreira ha llevado al último lugar a Coahuila en lo inherente a la creación de empleos *Para salir de esta debacle tiene que poner más atención en las empresas micros y PYMES.*
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La muestra fehaciente de que Rubén Moreira no tiene idea de cómo gobernar nos lo muestran las últimas cifras de desempleo en México, porque junto con Tabasco, Coahuila tiene la tasa más grande de desempleo de todos los tiempos. Ni siquiera en la etapa de la crisis lagunera de los años cincuentas mostró tales cifras en creación de empleo. Lo grave, me parece, es que por un lado Rubén Moreira, un día sí y otro también presume que todo va sobre ruedas cuando la realidad le mata su discurso falsario. Coahuila, reitero, está junto con Tabasco en el último lugar de creación de empleos en la república, ensenándonos con esto que Rubén Moreira no para en mientes. Para lo único que ha servido es para tapar las trapacerías de su hermano Humberto y crear un instrumento legaloide para “premiar” a quienes tengan que irse de la comarca a buscar trabajo en otros estados o en el Norte de Coahuila; con estas sumas, ridículas por cierto, que van de los novecientos y pico de pesos hasta la suma de 1,900 y fracción, ¿esto es gobernar?

Ruben Moreira

Ruben Moreira

¡Claro que no! Gobernar es ver por el bienestar general de los gobernados y Rubén Moreira está muy lejos de hacerlo. ¿Por qué no hace su trabajo como Dios manda o como los cánones de una buena gobernanza lo exigen? La única respuesta es que es un improvisado que se coló a la gubernatura con y por otros fines, reitero*:* tapar los fraudes y el impacto terrible del endeudamiento inexplicable en el que nos metió Humberto Moreira, su hermano. Su trabajo deja mucho que desear y nos muestra que no tiene las capacidades requeridas para gobernar. ¿Tenemos que soportarlo hasta que su sexenio culmine? Al parecer nuestro sistema político, basado en un IFE fracasado y en un INE por fracasar, no contempla –como debiera hacerlo- la manera de sacudirle a la población a los gobernantes ineptos y peor que eso, mal intencionados. Algo hay que hacer*:* Moreira si no puede, debería pedir licencia, no veo otra salida.

Este caso, el de la nula generación de empleos, es junto con el del agua con índices enormes de arsénico, a mi parecer, dos de los puntos ciegos de este gobierno. Por un lado, es claro que para crear empleos hay que atender a las micro, pequeñas y medianas empresas que son las que generan el grueso de los empleos, y Moreira se ha dedicado a atender de manera “exitosa”  -yo considero desmesurada-, a los grandes empresarios, como si solo gobernase para ellos. Respecto a la contaminación, la del agua con arsénico y otras sustancias nocivas más el descuido ambiental en aire y suelo, es el otro asunto en el que el gobernador se ha quedado demasiado corto porque además se la ha pasado prometiendo los filtros –más de 39- y sólo, al parecer, ha inaugurado dos o tres, invirtiendo en hacerse propaganda a sí mismo más de lo del costo final de dichos filtros para paliar los índices del arsénico. Así, ¿a dónde va a parar La Laguna de Coahuila?

Suena exagerado pedirle que presente su renuncia o que pida licencia, pero no lo es porque la política es una ciencia y un arte, no un producto de una imaginería rabona y difusa.

En varias entidades de la república se está trabajando de parte de la ciudadanía en hacer entender a los mandatarios que el poder emana del pueblo (Artículo 39 Constitucional) y que los mandantes somos nosotros, los que les pagamos por su trabajo y no para que nos mientan, engañen y roben. Invito a mis conciudadanos a que hagan conciencia de este hecho y este derecho que la Carta Magna en el artículo 39 –y en otros- nos otorgan, y que insistamos en que ellos, los mandatarios son nuestros empleados no nuestros patrones como ya se han asumido en Coahuila de parte de Rubén Moreira y en Torreón de parte del alcalde Riquelme. No seamos apáticos, exijamos nuestros derechos y obliguémoslos a que cumplan con sus obligaciones. ¿Qué acaso cuando tomaron el cargo no juraron cumplir y hacer cumplir las leyes y si no que el pueblo –nosotros- se los demandemos? O, ¿usted qué opina, apreciable lector?

Atenta y respetuosamente

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