FIN A LA PARÁLISIS ECONÓMICA; ¡A TRABAJAR!

FIN A LA PARÁLISIS ECONÓMICA; ¡A TRABAJAR!

Abelardo Martín M.*

Luis Videgaray

Luis Videgaray

A Carlos Salinas de Gortari en los primeros 5 años de su gobierno se le reconocía un sentido de la oportunidad (un timming, se dice en inglés), que sorprendió a propios y extraños.

Parecía un don convertir las crisis en oportunidades y, como un prestidigitador, sorprender a la audiencia con actos que parecían trucos de mago.

Hasta ayer, la queja generalizada fue la parálisis económica que caracterizó los primeros meses del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, de la que muchos con más intención política que objetiva, responsabilizaban al secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray. “Tiene parado al gobierno y al país” se repetía.

Sin embargo, hoy se ve que la realidad fue otra, fiel reflejo del oficio político y de gobierno que tanto se añoró del priismo, durante los gobiernos panistas.

Si desde el primer semestre del año (como lo hizo la administración de Felipe Calderón el año pasado, para influir en las elecciones), el actual gobierno hubiera ejercido la mayor parte del presupuesto anual, las críticas de los partidos de oposición se hubieran enfocado a ese hecho.

Peña Nieto no hizo una apuesta electoral, sino de gobierno. Asumió con su área financiera los costos de la presión y la crítica y ayer mismo pudo afirmar que no hay subejercicio pues el gasto administrativo está cubierto en su totalidad y el gasto de inversión está garantizado para el semestre que acaba de empezar.

“Timming” u oportunidad porque separó la política de las finanzas y de ambas obtuvo ganancias gubernamentales.

Ayer dejó claros los principios de actuación de su gobierno: eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez. Así o más claro, acotaría cualquier joven para reafirmar y no queden dudas. Este gobierno quiere de sus proveedores no convertirlos en socios de funcionarios como se vio con más frecuencia de la deseable.

Mejor precio, alta eficacia y con alto sentido de responsabilidad, exige el presidente Peña a los funcionarios y los órganos de auditoría, fiscalización y control tendrán que recuperar vida y ponerse activos porque la orden es clara y directa. “La sociedad mexicana demanda de sus partidos políticos madurez y apego a los valores democráticos que compartimos como Nación”.

Por otro lado, cerró el capítulo electoral y demandó a candidatos y partidos políticos acatar los resultados de la elección de este domingo, apegarse a la civilidad, madurez y continuar dialogando para conseguir las reformas en el País.

La supuesta incertidumbre por el futuro del Pacto por México pasa a un plano manejable, pues la reactivación económica con su dinamismo, opera como instrumento de cohesión.

La contundente activación del gasto público permitirá mantener viva la esperanza y crear por fin la percepción que se avanza, no como estrategia mediática solamente, sino como resultado del oficio político y de gobierno. Vendrán también los reajustes de equipos y el aprovechamiento de capacidad desperdiciada o subutilizada.

El arte del manejo de los tiempos.

*Analista

Esta entrada fue publicada en Columnas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *